domingo, 11 de diciembre de 2016

Las enfermedades óseas en la época virreinal. Dos entierros del ex convento de San Jerónimo

Josefina Mansilla Lory, Carlos Pineda Villaseñor Los estudios paleopatológicos de los restos esqueléticos humanos permiten identificar las enfermedades que padecieron los antiguos pobladores. Presentamos el caso de dos especímenes esqueléticos de la época virreinal en las que este tipo de estudio permitió la identificación de dos diferentes padecimientos óseos: uno de naturaleza maligna, el cáncer, y otro benigno, la osteopoiquilosis o enfermedad de los huesos moteados. La salud y la enfermedad son estados inherentes a la vida, parte de un complejo proceso en el que son parte la biología del organismo, su medio ambiente físico (ecosistema) y el cultural (sociedad específica). La enfermedad ha acompañado a los seres humanos desde su origen, afectando su vida y marcando su trayectoria. Algunos padecimientos son reconocidos años o siglos después de la muerte del individuo, gracias al estudio de las huellas que dejan en los huesos, dientes y tejidos corporales momificados. En consecuencia, los restos humanos antiguos conforman un acervo de evidencia muy importante para conocer la vida del hombre antiguo y su devenir histórico. La paleopatología es la disciplina científica que estudia las enfermedades padecidas por personas o animales de la antigüedad, por medio del análisis de los vestigios hallados en los huesos, restos orgánicos y las inmediaciones donde se hallan dichos restos. De este modo es posible conocer cómo ha variado la esperanza de vida, cómo han cambiado las manifestaciones de las enfermedades a lo largo del tiempo y cómo diversas modificaciones, por ejemplo, las de la dieta, ecosistema, condiciones y estilo de vida, han influido sobre el estado de salud y enfermedad de los individuos de nuestros días. La trascendencia del estudio paleopatológico radica no sólo en determinar la antigüedad de los restos humanos en estudio, sino en la identificación de los padecimientos que aquejaban a los individuos de una determinada sociedad, área o región, así como en la diferente expresión morfológica de las enfermedades óseas de la antigüedad comparadas con sus manifestaciones actuales. Este conjunto de conocimientos paleopatológicos contribuye al entendimiento de cómo los seres humanos han reaccionado ante los padecimientos en diferentes épocas y escenarios. El conocimiento de la antigüedad e historia de las enfermedades y el análisis comparativo de los cambios morfológicos impuestos por los padecimientos de ayer y de hoy es una labor muy compleja, sin embargo, es de gran utilidad en la interpretación de problemas actuales de salud, ya que permite conocer la historia natural de las enfermedades, entender mejor su fisiopatogenia y poner de manifiesto las condiciones y características que presentaban los padecimientos óseos cuando no existía influencia de las intervenciones médico-quirúrgicas, como el empleo de medicamentos antibióticos y antivirales. Mansilla Lory, Josefina, y Carlos Pineda Villaseñor, “Las enfermedades óseas en la época virreinal. Dos entierros del ex convento de San Jerónimo”, Arqueología Mexicana núm. 109, pp. 62-66. • Josefina Mansilla Lory. Doctora en antropología física, investigadora de la Dirección de Antropología Física (DAF), INAH. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Especialista en estudios de poblaciones antiguas, esqueléticas y momificadas. • Carlos Pineda Villaseñor. Médico especialista en reumatología, miembro del Sistema Nacional de Investigadores e investigador titular F en la Coordinación de los Institutos Nacionales de Salud del Instituto Nacional de Rehabilitación.

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